Esta clase de créditos son adecuados si necesitamos liquidez inmediata y no podemos esperar la concesión de un crédito ordinario personal o de consumo. Es, por lo tanto, la solución ideal para las reformas del hogar, para organizar la mejor boda, hacer un regalo especial, disfrutar de ese viaje soñado, para pagar la moto o el coche, para un capricho o para lo que quiera, ya que esta clase de créditos se distinguen de los “ordinarios” por ser más fáciles y rápidos de conseguir (en 24 horas). Además, no se ha de indicar la finalidad del crédito, cosa que se valora positivamente por quienes lo solicitan.
Cofidis lidera el rating de las entidades que concedió más créditos rápitos a los ciudadanos con un 23,6%, seguido por la financiera de El Corte Inglés con un 16,9%, Santander Consumer Finance con un 14,2% y Alcampo con un 12,6%.
Estos datos demuestran la reticencia del consumidor a la hora de solicitar financiación al consumo, prefieren los establecimientos financieros antes que la banca tradicional.
Según ASNEF, el 90% de los encuestados que adquirieron bienes y servicios a crédito en 2008 eligieron un establecimiento financiero para financiar sus compras por la rapidez y facilidad de estos servicios.